lunes, 17 de octubre de 2011

Marie Poussepin funda un colegio

ESCRITO POR: Laura Daniela Bohorquez Amaya

Un día muy soleado siendo el mes de mes de agosto del año 1.891, Marie Poussepin de la comunidad de Dominicas que se encontraban en la ciudad de Bucaramanga, estaba en su paseo de todos los días y se encontró en un parque a una niña llamada Estela, la cual tenía 4 años; como la vio jugando, se extrañó que no estuviera en el colegio y entonces le preguntó:
- ¿Como te llamas?
- soy Estela.
- ¿y que haces?
- jugar... – Le dijo Estela.
La hermanita Marie se quedó mirándola y le dijo: Estela, ¿te gustaría estudiar en un colegio?
- ¡Si claro, me encantaría! ¿por qué? ¿tú sabes dónde puedo estudiar?
La hermanita le dice: - sí, ahora no es un colegio pero puedo enseñarte algunas cosas en el sitio donde trabajo como enfermera, el Hospital San Juan de Dios que queda en el centro de la ciudad.


Estela, muy contenta se pone a brincar y saltar de la emoción y le dice que le contará a sus padres. Entrando a su casa, que estaba frente al parque, le dice a su mamita:
- ¡Mamita, mamita ya no hay necesidad que viajemos a otra ciudad! ¡me encontré en el parque con una hermanita llamada Marie Poussepin y me dijo que ella me podía enseñar algunas cosas!


Entonces la mamita le pregunta: - ¿y a dónde puedo ir para hablar con ella? - Estela le responde: - fácil, puedes ir al Hospital San Juan de Dios que queda en el centro. Allí trabaja la hermanita y puedes hablar con ella.


Estela se queda pensando y le dice a su mamita: ¿Me dejarías estudiar allá? - La mamita de Estela le dice: voy a contarle a tu papito y vamos a averiguar con la hermanita como harías para empezar a estudiar.


Al otro día, los papitos de Estela fueron a hablar con la Hermana Marie Poussepin y ella les dijo: en el momento no tengo un colegio pero sí muchos deseos de enseñar. Quisiera reunir algunos niños y profesores para iniciar un colegio y cumplir así mi sueño.


Fue así como la hermana Marie Poussepin, con su deseo de ayudar a esa niña del parque, Estela, su primera estudiante, inicia su labor como profesora. Pasaron los días y poco a poco se reunieron como 50 niños de varias edades, por lo cual los clasificaron para poder enseñarlos en diferentes grupos.


Con el paso del tiempo el Hospital San Juan de Dios se cambió a otro sitio de la ciudad y se convirtió en el Colegio de La Presentación, nombre que le dio la Hermanita Marie Poussepin al colegio que fundó. Pasó el tiempo y Estela termina sus estudios, siendo una de las primeras graduadas del Colegio de la Presentación.


Al salir del Colegio decide ser hermana de la Comunidad Dominica, pudiendo continuar con su deseo de ser profesora del colegio que la vio crecer. Estando en el convento hizo amistad con una joven de nombre Lucía, la cual como Estela, también era profesora de Religión. Lucía un buen día se enfermó y le dijo a Estela: ¿me podrías reemplazar dictando las clases de hoy? Estela le dijo: Sí, claro.


Fue así como se hicieron mejores amigas, siempre se ayudaban, estaban juntas y cuando una se enfermaba la otra la reemplaza en sus clases. Años más tarde, cuando Estela y Lucia tenían como 30 años de edad, decidieron retirarse de la Comunidad y dejar de ser monjas. Con el tiempo cada una de las amigas se casó y tuvo sus hijos. Lucia murió a los 49 años y Estela a los 60. Así como ellas, sus hijas Ana y Sofía grandes amigas como sus mamás, también entraron a la comunidad de Dominicas y pasaron muchos años enseñando a muchos niños en el Colegio de la Presentación. Y vivieron felices para siempre.

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